domingo, 20 de marzo de 2016

Desventajas de la tecnologia en la eduacion

Algunas desventajas que proporcionan las nuevas tecnologías al ámbito educativo del siglos XXI son como:

 1. Acentúa las desigualdades sociales ya que no todos los estudiantes tienen acceso a éstas.

2. Los alumnos pueden volverse dependientes de la tecnología.
3. Requiere de aprendizajes previos para evitar frustraciones en los estudiantes.
4. Requieren de buena actitud del docente respecto a su actualización, disposición para ésta.
5. El maestro puede usarlo como “niñera” de los estudiantes, dejándolos por tiempo completo utilizándolo sin supervision o guía adecuada.
6. Puede ser que la calidad de la información a la que se tiene acceso no sea la adecuada o requerida.
7. Requiere de inversión de tiempo por parte del docente para la planeación del uso del recurso.
8. Por parte del centro de trabajo requiere de inversión en la compra de los equipos.
9. Requiere de mantenimiento preventivo y correctivo.
10. Requiere concientización por parte del docente acerca del rol que debe desempeñar al utilizarla.

Ventajas de la tecnología en la educacion

Algunas ventajas que poseen las nuevas tecnologías al nivel educativo del siglo XXI
1. Permite diseñar materiales didácticos alternativos y novedosos en vez de los tradicionalistas.
2. Favorece el trabajo colaborativo.
3. Favorece el aprendizaje autónomo.
4. Fortalece el desarrollo del aprendizaje significativo.
5. Favorece el desarrollo armónico de las clases.
6. Facilita la evaluación de los estudiantes pues arroja productos tangibles, evidencias de aprendizaje.
7. Favorece el aprendizaje basado en problemas.
8. Se puede establecer comunicación con estudiantes que en clase normalmente son tímidos.
9. Se facilita la enseñanza personalizada.
10. Facilita la comunicación horizontal y en red.

Cuestionamientos acerca de la tecnología en la educacion

¿Cómo pensar, entonces, los desafíos que se presentan hoy a las instituciones escolares frente a la dinámica avasalladora del mundo digital? La escuela moderna ha sido desde su organización hace tres siglos un espacio complejo donde se produce la experiencia social de transmisión y de producción de conocimientos por parte de las nuevas generaciones.

 Durante muchas décadas, estuvo atenta a la innovación y fue pionera en la incorporación de las novedades del campo de la ciencia, la tecnología y el pensamiento social. Cabe señalar que en 1915 ya se proyectaban en las escuelas secundarias argentinas orientaciones en telefonía o electricidad, que solo habían empezado a difundirse pocos años antes. Ese ritmo de apropiación e incorporación de nuevas tecnologías se fue lentificando en los años siguientes, y el siglo XX terminó con poca renovación en los procedimientos y en las formas de trabajo escolares. Sin embargo, el cambio tecnológico y el giro cultural que hemos vivido en los últimos treinta años representan para la escuela un desafío diferente del que hasta ahora se venía planteando, ya que –en varios sentidos– ponen en cuestión sus principios básicos, sus formas ya probadas de enseñanza-aprendizaje, su estructura organizacional y edilicia, así como las capacidades de quienes están al frente de los procesos educativos.

 Y si bien es cierto que buena parte de estos interrogantes se formulan a partir del impacto que han producido las nuevas tecnologías en el mundo del conocimiento, en la sociedad, en la economía, en el campo del trabajo, de la política, del entretenimiento y también en el seno mismo de la escuela, debemos decir, otra vez, que los desafíos que están en juego no son técnicos sino políticos y culturales. No se trata de encontrar una regla para medir cuánta tecnofobia ha desarrollado el sistema o cuánta capacidad de  adoptar tecnologías ha mostrado la escuela, sino que estamos en el punto de preguntarnos de qué manera la comunidad educativa, los responsables de las políticas públicas, las empresas y la comunidad en general perciben este cambio y son capaces de tomar iniciativas para preservar todo aquello que la escuela ha construido en su larga historia, pero también para volverse una institución más atenta a la vida contemporánea, más flexible para dialogar con ella y para mantener activa su capacidad de innovación, como requiere la cultura que nos toca vivir.

Las experiencias educativas con las nuevas tecnologias

 La incorporación de las nuevas tecnologías involucra un desafío mucho mayor que el equipamiento, aun cuando este sea un requisito indispensable. Sin computadoras disponibles, no hay posibilidad de extender usos o prácticas más significativas en relación con el conocimiento o con las reflexiones políticas y éticas que son necesarias en este contexto acelerado de transformaciones. Al mismo tiempo, cabe alertar sobre la reducción de esta transformación a cierto fetichismo tecnológico que cree que la presencia de los aparatos producirá por ser otra relación con el conocimiento, y que sobrestima la capacidad de transformación de los aparatos por sobre sus condiciones de recepción, apropiación y modos de uso.

Como dice un analista norteamericano, hay que recordar que “la música no está en el piano” y que “el conocimiento no está en las computadoras” (Cuban, 2008:156).


Los sistemas educativos en el marco de un mundo digital

Muchos investigadores han señalado con insistencia que nuestras sociedades están sufriendo una mutación estructural que ha modificado las bases sobre las que se construyó la modernidad y, en particular, los principios bajo los cuales se organizan el conocimiento, el mundo del trabajo, las relaciones interpersonales, la organización de los mercados, así como las bases sobre las que se construye la gramática de la política y los ejes articuladores de la identidad (individual y colectiva) y los principios de construcción de la ciudadanía.1 Al mismo tiempo, se ha insistido en la idea de que todos estos procesos están vinculados, de una u otra forma, al giro tecnológico que caracteriza a esta época. Sin embargo, el problema está muy lejos de ser un tema técnico y se ubica en rigor en el centro de la escena cultural contemporánea. Es cierto que con el ingreso a lo que se ha dado en llamar sociedad del conocimiento,2 nuestros países están cambiando de manera significativa sus perfiles productivos y, al mismo tiempo, las actividades culturales (que incluyen servicios, diseño, productos industriales, desarrollo de software, producción y exportación de bienes simbólicos y de know how, etc.) se han colocado en el centro de los debates sobre el desarrollo tanto en América Latina como en todo el mundo. Todos los analistas reconocen que desde hace 15 o 20 años. (educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos, pag 15 )

La presencia de nuevas tecnologías en la educacion

La presencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la sociedad y en el sistema educativo es un dato innegable en los últimos años. Su impacto ha provocado una suerte de revolución en la economía, la política, la sociedad y la cultura, que transformó profundamente las formas de producir riqueza, de interactuar socialmente, de definir las identidades y de producir y hacer circular el conocimiento. Como lo señala Lev Manovich, aludiendo a los cambios provocados por la digitalización, a diferencia de lo que pasó durante el surgimiento del cine, hoy existe una conciencia extendida y planetaria sobre la importancia de esta revolución, aunque falte todavía una lectura de conjunto sobre sus códigos, procedimientos y modos de recepción de las audiencias, que pueda ver más allá de las particularidades de cada nuevo medio y nos permita entender la lógica de estos nuevos medios en el presente. Dentro de los sistemas educativos de la región, contamos con más de dos décadas de múltiples y ricas experiencias en materia de introducción de TICS en los procesos de enseñanza-aprendizaje. Las más de las veces, los programas y proyectos vienen empujados por una fuerte presión social y económica para que se incluyan las nuevas tecnologías en la educación. El hecho de que la presión o motor fuera sobre todo externo a los sistemas educativos motivó, al menos inicialmente, que fueran pocos los planes de prospectiva que se plantearan una planificación a largo plazo de cambios en gran escala.




El plagio

En la actualidad el plagio es un serio problema a nivel mundial, que atenta contra los derechos de autor y que es éticamente reprochable. En el presente artículo se explicará el concepto de plagio, los diferentes tipos de plagio existentes, para luego analizar el impacto que este tiene a nivel académico y profesional. Se presentarán algunos casos de plagio a nivel mundial y nacional para dar una idea de la gravedad de este problema y lo común que se está volviendo. Si bien existen leyes que protegen los derechos de autor, el plagio no se encuentra debidamente tipificado como un delito en todos los países, lo cual hace que muchas veces se queden impunes muchos de estos hechos. Se debe mejorar la educación en cuanto al plagio para así ayudar a prevenirlo en el futuro.



n,
2008, p. 6)